La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este 1 de septiembre su Segundo Informe de Gobierno desde el Patio de Honor de Palacio Nacional, donde delineó los avances de su administración bajo los principios de prosperidad compartida, austeridad republicana y humanismo mexicano. En su mensaje, destacó proyectos clave para Oaxaca, entidad que ha sido prioritaria en materia de infraestructura, conectividad y desarrollo social.
Uno de los proyectos más relevantes es la planta coquizadora de la refinería de Salina Cruz, obra estratégica para incrementar la producción de diésel y gasolinas de bajo contenido de azufre. La presidenta informó que su conclusión está prevista para el primer semestre de 2027, lo que permitirá fortalecer la soberanía energética y dinamizar la economía regional.

En materia de infraestructura carretera, Sheinbaum subrayó el avance del Plan General Lázaro Cárdenas del Río, que contempla la intervención de más de 1,100 kilómetros de caminos en la Mixteca de Oaxaca y Puebla, así como la construcción de 135 caminos artesanales, equivalentes a 368 kilómetros, en colaboración con comunidades indígenas. Este programa forma parte de una inversión nacional de 700 mil millones de pesos destinada al mejoramiento de la red carretera.

El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, asistió al informe y coincidió en que la coordinación entre el estado y la federación ha permitido consolidar obras que atienden rezagos históricos en salud, movilidad y bienestar. Entre ellas, destacan los proyectos hospitalarios anunciados previamente, como el Hospital General Regional del IMSS y la futura Ciudad Salud “Ñuu Tata”, que buscan ampliar la cobertura médica en la entidad.

En materia de seguridad, Sheinbaum señaló que Oaxaca figura entre las entidades con mejores condiciones según el Índice de Paz en México, registrando reducciones superiores al 40% en delitos de impacto, así como operativos coordinados que han permitido detenciones y aseguramientos relevantes.

El informe también abordó los retos pendientes: consolidar la infraestructura energética, acelerar la construcción de caminos comunitarios, fortalecer la seguridad regional y garantizar que los proyectos estratégicos se traduzcan en bienestar para las familias oaxaqueñas.

Con este balance, el Segundo Informe reafirma la apuesta del gobierno federal por impulsar el desarrollo del sur‑sureste y atender las demandas históricas de Oaxaca mediante obras de gran escala y políticas de coordinación territorial.
