El Palacio de Bellas Artes será escenario de un encuentro musical sin precedentes: el concierto Música experimental en la mujer de Oaxaca, una propuesta que reúne tradición oral, experimentación sonora y memoria colectiva para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Indígena. El evento se realizará el sábado 5 de septiembre a las 19:00 horas, y estará protagonizado por el Colectivo TGO y el Ensamble CEPROMUSIC, integrando repertorios que nacen de las comunidades mixtecas, triquis y mixes.
Mujeres que hacen sonar la memoria de Oaxaca

El Colectivo TGO está conformado por seis violinistas originarias de distintas comunidades:
- Aylen Yuceli González Juárez (mixteca, San Juan Mixtepec)
- Alitzel Alessandra Leyva Sandoval y Aimee Shae Leyva Sandoval (triquis, San Andrés Chicahuaxtla)
- Denny Flor Tomás Rodríguez (mixe, Tamazulapam del Espíritu Santo)
- Perla Ortiz Herrera (mixteca, Tezoatlán de Segura y Luna)
- Aylen Yareyvy Cruz León (triqui, San Miguel Copala)
El colectivo rinde homenaje a Tgo, una violinista mixteca del siglo XVIII que debía disfrazarse de hombre para tocar en los fandangos, símbolo de la resistencia y creatividad de las mujeres indígenas.
La agrupación es dirigida por Patricia García, primera etnomusicóloga oaxaqueña, y surge del programa Automodelo para las músicas de la tradición oral en Oaxaca, impulsado por Ignacio Toscano y Francisco Toledo, dedicado por más de una década a salvaguardar las prácticas musicales comunitarias.
Un programa que une tradición y experimentación

El concierto integrará piezas de tradición oral Ayuuk y Ñuu Savi, así como obras contemporáneas creadas especialmente para esta presentación. Entre ellas:
- Tres sones de Danza de Malinches mixe
- Yaa Kusún Kuatyi, arrullo mixteco
- Tu’unì (Palabra Sagrada), estreno mundial de Rubén Luengas
- Cuerpo Telar, obra que incorpora telar de cintura, piedras y petates como instrumentos
Un escenario histórico para la música de los pueblos

El concierto busca visibilizar la fuerza, resiliencia y aportaciones de las mujeres indígenas, colocando en el escenario principal de México las sonoridades que han acompañado la vida comunitaria por generaciones. La propuesta establece un puente entre la creación contemporánea y el universo cultural de los pueblos originarios, llevando a Bellas Artes una expresión viva de Oaxaca.
