Cinco jóvenes originarios de San Andrés El Alto, Zimatlán, fueron hallados sin vida al interior de una cabaña en San Miguel Cajonos, municipio de San Francisco Cajonos, en la Sierra Juárez de Oaxaca. De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), la causa de muerte fue asfixia por inhalación de dióxido de carbono, resultado de la acumulación de gases tóxicos dentro del inmueble.
Las víctimas fueron identificadas como Donaldo P. (23 años), Margarito L. (25), Martín A. (18), Ramón P. (20) y Raymundo G. (23). Todos eran trabajadores que se encontraban próximos a regresar a su comunidad de origen y permanecían hospedados en la cabaña durante su estancia laboral.

Las investigaciones periciales determinaron que, dentro de la habitación donde descansaban, se introdujo y mantuvo en funcionamiento un generador de energía eléctrica portátil a base de combustible. La falta de ventilación provocó una alta concentración de gases tóxicos, lo que derivó en la intoxicación y muerte de los ocupantes.
El hallazgo ocurrió la tarde del domingo, cuando autoridades de San Miguel Cajonos reportaron la presencia de los cuerpos y solicitaron la intervención de la FGEO. Los jóvenes habían sido contratados para realizar trabajos de fumigación y control de plagas en la zona de Cajonos.

La tragedia generó consternación en San Andrés El Alto, donde autoridades municipales expresaron sus condolencias a las familias, reconociendo el esfuerzo de los jóvenes que “salieron a trabajar para llevar sustento a sus hogares”.
La FGEO informó que continuará con las investigaciones correspondientes y reiteró la importancia de extremar medidas de seguridad en espacios donde se utilicen equipos de combustión.
