La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) informó que el papa León XIV aceptó la renuncia del obispo de la Diócesis de Puerto Escondido, Florencio Armando Colín Cruz, quien presentó su dimisión al cumplir 75 años de edad, conforme al canon 401 del Código de Derecho Canónico. La decisión fue publicada en el Boletín de la Santa Sede el 29 de septiembre, al mediodía, tiempo de Roma.

El pontífice designó como nuevo obispo de Puerto Escondido a Héctor López Alvarado, quien hasta ahora se desempeñaba como obispo auxiliar de Guadalajara y titular de Sereddeli. La CEM agradeció el ministerio episcopal de Colín Cruz y encomendó a Dios la nueva misión pastoral de López Alvarado.

Florencio Armando Colín Cruz, originario de Acambay, Estado de México, fue nombrado tercer obispo de Puerto Escondido en 2019, tras haber servido como obispo auxiliar en la Arquidiócesis Primada de México. Su trayectoria incluye estudios en el Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos y la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, así como una amplia labor pastoral y académica.

Por su parte, el nuevo obispo Héctor López Alvarado, nacido en Guadalajara en 1973, fue ordenado sacerdote en 2002. Realizó estudios de Filosofía y Teología en el Seminario de San José y obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana. Ha ocupado diversos cargos dentro de la Conferencia Episcopal, incluyendo la presidencia de la Comisión para la Pastoral de la Comunicación.

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