La temporada de Día de Muertos volverá a convertirse en uno de los periodos más importantes para la industria panificadora mexicana. Para este 2026, el sector estima una producción superior a las 4 mil 500 toneladas de pan de muerto y una derrama económica que superará los mil millones de pesos a nivel nacional.
De acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa), durante la presente temporada se elaborarán aproximadamente 4 mil 545 toneladas de este tradicional producto, mientras que las ventas podrían alcanzar los mil 34 millones de pesos.

El presidente de la Canainpa, Julián Castañón, explicó que las proyecciones consideran un precio promedio de 227.50 pesos por kilogramo, cifra que representa un incremento cercano al 2 por ciento respecto al año anterior. No obstante, precisó que los costos pueden variar dependiendo del establecimiento, los ingredientes utilizados y el tamaño de las piezas.
El representante del sector destacó que el pan de muerto se ha consolidado como uno de los símbolos más importantes de la celebración de Día de Muertos en México y que su comercialización abarca varias semanas, iniciando generalmente a mediados de septiembre y extendiéndose hasta los primeros días de noviembre.

Aunque el tradicional pan espolvoreado con azúcar continúa siendo el favorito de los consumidores, las panaderías han diversificado su oferta para adaptarse a nuevas tendencias de consumo. Actualmente es posible encontrar variedades rellenas de nata, queso crema con zarzamora, chocolate y otros sabores que han ganado popularidad en los últimos años. Entre estas opciones, el pan relleno de nata se mantiene como uno de los más demandados por el público.
La producción de pan de muerto también genera una importante actividad económica para diversos sectores relacionados con la cadena productiva. Además de las panaderías, participan productores y proveedores de harina, trigo, huevo, leche, mantequilla y azúcar, así como empresas de transporte y fabricantes de empaques.

Según datos de la industria, en México existen alrededor de 59 mil 500 establecimientos dedicados a la panificación, los cuales generan entre 530 mil y 550 mil empleos directos. Si se considera toda la cadena de suministro, la actividad supera el millón y medio de fuentes de trabajo.
A pesar de los incrementos en algunos costos de producción, la Canainpa no prevé aumentos generalizados en los precios del pan durante los próximos meses. Sin embargo, cada establecimiento deberá evaluar factores como salarios, rentas, consumo de energía e insumos para determinar sus costos de operación.

Con una tradición profundamente arraigada en la cultura mexicana, el pan de muerto no solo representa uno de los elementos esenciales de las ofrendas dedicadas a los difuntos, sino también un importante motor económico para miles de familias y negocios que participan en su elaboración y comercialización cada año.
