Las consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE) eligieron a Blanca Cruz como presidenta interina del organismo, mientras la Cámara de Diputados lleva a cabo el proceso para designar a quien ocupará de manera definitiva la presidencia del Consejo General.
De acuerdo con la información difundida, la decisión fue tomada en una reunión privada en la que participaron las diez consejerías del INE, quienes acordaron postular a Blanca Cruz para asumir temporalmente la conducción del instituto y posteriormente formalizar su nombramiento en una sesión urgente del Consejo General.

Blanca Cruz cuenta con una trayectoria ligada a la organización de procesos electorales. Según los datos difundidos, inició su carrera dentro del Servicio Profesional Electoral y posteriormente se desempeñó como consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE Puebla).
Su nombramiento ocurre en medio de la etapa de transición que vive el organismo electoral nacional, mientras se desarrolla el procedimiento legislativo para la designación de una nueva presidencia definitiva.

Sin embargo, la designación también se da en un contexto de cuestionamientos relacionados con contratos otorgados durante su gestión al frente del organismo electoral poblano. De acuerdo con la publicación, una empresa identificada como Comercializadora JVLY, vinculada a una red empresarial señalada como parte del llamado “clan Taddei”, obtuvo un contrato por más de 129 millones de pesos para el suministro de material electoral utilizado durante el proceso electoral estatal de 2024 en Puebla.}
Tras hacerse públicos estos señalamientos, la propia Blanca Cruz afirmó que su actuación puede ser revisada por las autoridades competentes y expresó que considera positivo que se realicen las investigaciones correspondientes. “Pueden investigar las autoridades y es sano que lo hagan”, señaló durante una conferencia de prensa.
La designación interina busca garantizar el funcionamiento institucional del INE mientras concluye el proceso para nombrar a la persona que encabezará de forma permanente el Consejo General, uno de los órganos fundamentales para la organización y supervisión de los procesos electorales en México.

La Cámara de Diputados deberá continuar con los procedimientos establecidos para definir a la nueva presidencia del organismo electoral, en un contexto en el que el INE enfrenta una etapa de reconfiguración interna y atención pública sobre sus procesos administrativos y de gobierno.
