Dos de los hombres más cercanos al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se entregaron a las autoridades de Estados Unidos, lo que incrementa la presión en torno al caso que investiga presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y el Cártel de Sinaloa. Se trata de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas.
De acuerdo con la información publicada, Mérida compareció ya ante la jueza Sarah Netburn en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde se declaró no culpable, aunque una fuente del Departamento de Justicia confirmó que fue aceptado como testigo cooperante. El general retirado habría entregado información inicial para integrarse al caso y fue trasladado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde también se encuentran figuras como Ismael “El Mayo” Zambada.

La acusación señala que Mérida recibió más de 100 mil dólares en sobornos y alertó a Los Chapitos sobre operativos antidrogas, además de no ejecutar detenciones contra integrantes de esa facción criminal.

Por su parte, Enrique Díaz Vega, considerado operador financiero de Rocha Moya, se entregó en Nueva York tras viajar desde Europa. El Departamento de Justicia lo acusa de facilitar la colocación de funcionarios corruptos dentro del gobierno estatal y de entregar a Los Chapitos información sobre opositores políticos antes de la elección de 2021.

Hasta ahora, ni la FGR ni el gobierno federal han fijado postura sobre estas entregas, mientras Rocha Moya continúa sin aparecer en público.
