Oaxaca llegó al escenario internacional para compartir la riqueza, tradición y diversidad que distinguen a sus ocho regiones, llevando el nombre del Corazón Cultural de México hasta uno de los centros espirituales y artísticos más importantes del mundo.

A través de una delegación cultural, el Gobierno del Estado —mediante la Secretaría de Turismo (Sectur Oaxaca)— presentó en la Ciudad del Vaticano una muestra de las expresiones que dan identidad a las comunidades oaxaqueñas. Ataviados con trajes tradicionales, las y los representantes hicieron presencia en la Basílica de San Pedro, donde mostraron a visitantes y peregrinos el orgullo por sus raíces, llenando de color y simbolismo este espacio internacional.



La música oaxaqueña también resonó en Europa con la participación de la Banda Sinfónica Infantil de Tlaxiaco (BASIT), que ofreció un concierto en la Iglesia de San Salvatore In Lauro. La interpretación de piezas tradicionales cautivó al público, en un evento que contó con la presencia del Embajador de México ante la Santa Sede, Alberto Barranco Chavarría.

Posteriormente, las calles de Roma vibraron con una calenda oaxaqueña que recorrió la ciudad hasta llegar a la Plaza Navona, uno de los espacios públicos más emblemáticos de la capital italiana. Turistas y residentes se sumaron al ambiente festivo, celebrando la alegría y el folclor de Oaxaca.


Con estas actividades, la entidad trasciende fronteras y acerca al mundo la grandeza de sus tradiciones, su calidez y las expresiones que la convierten en un referente cultural de México.


