Ciudad de Oaxaca, Oax.— El colectivo y organización de derechos de las mujeres GESMujer “Rosario Castellanos” dio a conocer este 25 de noviembre de 2025 que las regiones Valles Centrales, Istmo de Tehuantepec y Costa de Oaxaca concentran alrededor de dos tercios de las muertes violentas de mujeres registradas en lo que va del año en la entidad.
Según datos actualizados hasta el 20 de noviembre, Valles Centrales acumula 80 casos —equivalente al 28 % del total—; Istmo de Tehuantepec registra 63 homicidios (22 %), mientras que la Costa suma 47 (16 %). Estas cifras revelan que dichas zonas se mantienen como “los territorios más violentos e inseguros para las mujeres”, alertó la directora de GESMujer, María del Rosario Martínez Miguel.

El informe también expone un dato preocupante: desde la emisión de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en Oaxaca en 2018 —medida adoptada en 40 municipios del estado— la violencia feminicida no ha disminuido. Hasta la fecha, GESMujer tiene registrados 786 asesinatos de mujeres desde entonces, lo que evidencia que la alerta no ha sido suficiente para garantizar condiciones de seguridad.

Durante el actual periodo gubernamental (del 1 de diciembre de 2022 al 20 de noviembre de 2025), la organización documentó 281 asesinatos de mujeres, de los cuales 81 ocurrieron en 2025. Martínez Miguel reclamó que la impunidad sigue siendo un factor determinante: muchos feminicidios recientes —incluido el de una niña de apenas cuatro años en el Istmo— siguen sin responsables identificados ni castigo. “Falta investigación y falta acceso a la justicia. Las familias quedan devastadas y la sociedad queda lastimada porque no nos sentimos seguras de transitar en las calles”, subrayó.

Ante este panorama, GESMujer demandó políticas públicas reales, permanentes y con presupuesto suficiente, además de presencia real en territorio para proteger la vida de mujeres y niñas. En el marco del 25 de noviembre —Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres— la agrupación se sumó a reflexiones en escuelas y centros de trabajo, así como a movilizaciones para exigir justicia, espacios seguros y el fin de las violencias feminicidas.
