La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) aseguró que respeta plenamente los acuerdos recientes de la Asamblea de Santa María Chimalapa, en los que la comunidad decidió no continuar con las tres Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) establecidas en su territorio.
La dependencia subrayó que, por su naturaleza, las ADVC son un instrumento voluntario, y los propietarios pueden solicitar su cancelación cuando lo consideren conveniente, conforme a la legislación en materia de Áreas Naturales Protegidas.

La Conanp aclaró que las certificaciones de las tres reservas —Cerro Azul, Tres Picos y La Gringa-Zona Oriente— fueron realizadas de manera completamente voluntaria, cumpliendo con los requisitos legales establecidos en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y su reglamento, así como con las formalidades de la Ley Agraria, incluyendo el aval de la Asamblea General de Comuneros.


La institución destacó que las autoridades agrarias en turno sometieron sus acuerdos ante el Registro Agrario Nacional (RAN), donde quedó asentada la voluntad de certificar la conservación de las superficies mencionadas. Además, señaló que durante el acompañamiento técnico para la creación de las ADVC se enfatizó que la comunidad podía desistirse en cualquier momento, y que la zonificación y estrategia de manejo fueron elaboradas respetando el uso tradicional y la gobernanza interna.

La Conanp reiteró que las ADVC son uno de los mecanismos más efectivos para salvaguardar la biodiversidad desde una perspectiva de conservación humanista, con participación social y enfoque comunitario. Recordó que Oaxaca es el estado pionero en este modelo, con 138 ADVC vigentes, y que aun considerando el desistimiento de Santa María Chimalapa, la entidad mantiene cerca de medio millón de hectáreas bajo conservación voluntaria.

