La Sección 22 de la CNTE confirmó que el paro indefinido en Oaxaca “es un hecho”, afirmó su secretaria general, Yenny Aracely Pérez, durante la marcha por el Día del Maestro realizada en la capital del estado. La dirigencia exigió la reinstalación de la mesa nacional negociadora y advirtió que las demandas centrales del magisterio siguen sin ser atendidas por los gobiernos federal y estatal.
Entre los puntos principales, la organización reiteró su exigencia de abrogar la reforma educativa Peña–AMLO, así como la ley del ISSSTE de 2007, al considerar que ambas afectan los derechos laborales del magisterio. A nivel estatal, Pérez señaló que la crisis de inseguridad que se vive en Oaxaca, particularmente en el Istmo de Tehuantepec, también forma parte de las preocupaciones urgentes del gremio.

La marcha partió del crucero de Brenamiel rumbo al centro de la ciudad, donde cientos de docentes se concentraron para escuchar el posicionamiento de la dirigencia. Desde ese punto, la secretaria general ofreció una conferencia de prensa en la que ratificó que la jornada de lucha continúa activa.

Pérez informó que este mismo viernes se llevará a cabo la asamblea estatal, en la que se definirá la fecha exacta del estallamiento del paro indefinido. Recordó que antes de llegar a esta etapa se realizaron paros escalonados de 24, 48 y 72 horas, sin que hubiera —según dijo— un acercamiento real por parte del gobierno. “Hay cerrazón de las autoridades”, afirmó.

La dirigencia insistió en que la labor docente sigue sin ser valorada y que, en muchos casos, son los propios maestros quienes costean materiales para impartir clases. También reiteró que la inseguridad afecta a maestros, alumnos y padres de familia, especialmente en municipios como Juchitán de Zaragoza.
