Oaxaca de Juárez, Oax. —“Tarde o temprano nos alcanza la desgracia y muchas veces se queda como una llovizna en la que a ratos sale el sol, pero que constante y delgada permanece. Así le pasó a mi tía Juana”.
Todos tenemos metas en la vida; la más recurrente, sobre todo en contextos marginales y quizá por su simpleza, es “salir adelante”. Pero a veces ocurre que en el camino a esa pequeña meta se abren horizontes inesperados que plantean otras que, sin embargo, implican sacrificar parte de lo que somos, iniciar una transformación que nos aleja de nuestra esencia, pero no de nuestro lugar en el mundo. Este es el hilo conductor de Las Pájaras, la primera novela de Nallely Tello y de la editorial independiente Almácigo Ediciones.
Artículo escrito por Antonio Pacheco Zárate.
Nallely Guadalupe Tello Méndez es activista y escritora. Tiene en su haber dos poemarios (La Tierra que nos separa y Saharasia), también un libro dirigido a las infancias (Mi tío el sastre). Y aunque en esta ocasión dejó de lado a la activista y a la poeta para construir una obra con los claroscuros y el lenguaje popular y descarnado que requerían sus personajes —gente de pueblo que no se anda con medias tintas en sus dichos y en sus hechos—, lo poético y lo social se hacen inherentes a la prosa y a la trama.

“Así lo habían hecho nuestros padres, comuneros de San Martín que lucharon para que no los despojaran de sus terrenos para la construcción de la Central de Abastos y la Terminal de Autobuses de Segunda Clase —nombre que nos recordaba nuestro lugar respecto a los del centro—”.
La historia inicia en los años setenta, cuando Juana y Chabela, su hermana menor, tienen que salir todos los días a vender sus hierbas y verduras, esperando encontrar de buen humor a algunos de los locatarios del mercado Veinte de Noviembre y que estos les permitan vender sus productos al pie de sus mostradores; lo que no siempre ocurre.
Por su parte, el gobierno de la ciudad ha construido un nuevo mercado al que los vendedores ambulantes se niegan a mudarse por su lejanía con el centro, aunque con los años terminaría convirtiéndose en el más importante del estado. Doña Martha, la primera dirigente de la Central, tiene un altercado con Juana cuando esta, convencida por un funcionario de que ahí tendrá un sitio fijo para su comercio, intenta comenzar a vender sin antes dar aviso a la otra.
Contrario a lo que doña Martha supone, Juana no renuncia a ese lugar que, ella lo sabe, le corresponde por derecho, puesto que los terrenos en donde fue construido el mercado fueron expropiados con la promesa de un espacio preferencial para las familias de los anteriores propietarios, y no solo no se va, además inicia contra ella una guerra personal que la llevará a unirse con otras mujeres de la zona sin más intención que hacer respetar sus derechos.
Pero una vez conseguido el poder sobre otros, es difícil renunciar a él. Tello Méndez estructura su novela en tres tiempos y en capítulos cortos que nos llevan de los años setenta al 2006, año que marcó un parteaguas en la vida de los capitalinos, y nos ofrece un desenlace que cierra por completo un ciclo en la vida de estas mujeres cuyo nombre fue tan temido como ahora comienza a ser legendario: Las Pájaras. “Si la virgencita no intercedió por nosotras es porque está de acuerdo en que se nos meta el diablo, pensé».
Las Pájaras se presenta el próximo 6 de diciembre a las 18 horas en la Biblioteca Andrés Henestrosa. Antonio Pacheco Zárate* es autor de los libros Sol de agosto, Centraleros y Afuera está el abismo.
