El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), anunció una inversión total de 36 mil 551 millones de pesos para el desarrollo de obras de infraestructura en el estado de Oaxaca, como parte de un plan multianual que abarca de 2025 a 2030. Este paquete de proyectos busca fortalecer la conectividad, mejorar la movilidad regional y detonar el crecimiento económico en distintas regiones de la entidad.
De acuerdo con la información oficial, las acciones se concentran principalmente en el rubro carretero y de mantenimiento de infraestructura existente, con proyectos estratégicos que impactarán tanto a zonas urbanas como rurales.

Principales obras contempladas en Oaxaca:

- Modernización de la carretera Salina Cruz – Zihuatanejo
Considerada una de las obras más relevantes, contará con una inversión superior a 18 mil millones de pesos y permitirá mejorar la conexión entre Oaxaca y Guerrero, facilitando el tránsito comercial y turístico. - Programa General Lázaro Cárdenas del Río (infraestructura carretera)
Incluye trabajos de ampliación, rehabilitación y modernización de distintos tramos carreteros, con una inversión aproximada de 6 mil 630 millones de pesos. - Programa “MegaBachetón” 2025–2026
Estrategia enfocada en la conservación y mantenimiento de la red carretera federal libre de peaje, con recursos por 4 mil 554 millones de pesos para mejorar las condiciones de tránsito. - Rehabilitación y reconstrucción de puentes
Se contempla la intervención de al menos 12 puentes en la entidad, con una inversión cercana a 318 millones de pesos, con el objetivo de reforzar la seguridad vial.
Estas obras forman parte de una estrategia integral del Gobierno Federal para reducir tiempos de traslado, incrementar la seguridad en caminos y fortalecer la infraestructura logística en el sur-sureste del país. Además, se prevé que los proyectos generen empleos directos e indirectos, impulsando la economía local.

En conjunto, esta inversión posiciona a Oaxaca como un punto clave en el desarrollo de infraestructura nacional, al priorizar proyectos que mejoran la conectividad regional y promueven un desarrollo más equilibrado.
