• Con más de 5 mil 300 sitios arqueológicos registrados, Oaxaca se consolida como la entidad con mayor riqueza prehispánica en el país, aunque solo 14 están abiertos al público.
Oaxaca de Juárez, Oax. – Oaxaca alcanzó un nuevo récord nacional al concentrar más de 5,300 sitios arqueológicos registrados oficialmente, informó este jueves el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la entidad, Joel Omar Vázquez Herrera. La cifra coloca a la entidad como la de mayor riqueza arqueológica en México, reflejo de su vasta historia prehispánica y diversidad cultural.
Durante la conferencia de prensa encabezada por el gobernador Salomón Jara Cruz, Vázquez Herrera detalló que, con el reciente hallazgo de la denominada Tumba 10 de Huitzo en los Valles Centrales, el registro estatal ascendió a 5,352 sitios arqueológicos. Sin embargo, sólo 14 de ellos están actualmente abiertos al público, lo que da cuenta de la enorme cantidad de patrimonio cultural que aún permanece bajo tierra.

El funcionario recordó que descubrimientos históricos como la Tumba 7 de Monte Albán, localizada en 1932, marcaron un antes y un después en la protección del patrimonio arqueológico mexicano, incluso impulsando la creación del propio INAH por instrucción del general Lázaro Cárdenas. Desde entonces, Oaxaca ha sido escenario de hallazgos de gran valor, como la Tumba 5 del Cerro de la Campana en Huijazó y las tumbas 1 y 2 en Zaachila, que consolidan la entidad como una de las regiones arqueológicas más importantes de Mesoamérica.

Respecto a la Tumba 10 de Huitzo, Vázquez Herrera explicó que forma parte de una extensa acrópolis prehispánica compartida por los territorios de San Pablo Huitzo y Santiago Xochiquitongo, con conjuntos arquitectónicos monumentales, juegos de pelota y recintos funerarios que dan cuenta de la compleja organización social y la cosmovisión de las civilizaciones que habitaron la zona. Estudios epigráficos y de antropología física buscan esclarecer la identidad del personaje sepultado y su importancia histórica.


En materia de conservación, el INAH destina alrededor de 10 millones de pesos al año para resguardar estos sitios en Oaxaca. Para la Tumba 10 de Huitzo se ha ejercido ya un millón de pesos en investigación, estabilización estructural y estudios especializados, con apoyo del Gobierno estatal para habilitar servicios que permitan su eventual apertura y visita pública.

La enormidad del registro arqueológico oaxaqueño abre nuevas oportunidades de investigación, pero también plantea desafíos en términos de protección, difusión y acceso público para que esta herencia cultural pueda ser valorada por las futuras generaciones.
