Una fuerte tormenta invernal ha causado un caos generalizado en el transporte aéreo de Estados Unidos, obligando a las aerolíneas a cancelar más de 1 500 vuelos en un solo día, afectando a miles de pasajeros que permanecen varados en aeropuertos desde Boston hasta Nueva York.
El fenómeno meteorológico —caracterizado por temperaturas extremadamente bajas, nieve y viento— ha complicado la reanudación de las operaciones aéreas incluso después de los picos de cancelaciones de días anteriores. El Servicio Meteorológico Nacional ha advertido que otra tormenta podría llegar esta semana, complicando aún más la recuperación del tráfico aéreo.

Las líneas aéreas más afectadas, como American Airlines y Delta Air Lines, han reducido su actividad en varios de sus principales centros operativos debido a las condiciones adversas. Durante la jornada, American Airlines canceló cerca de 500 vuelos programados y Delta ajustó su operación en sus hubs de Boston y el aeropuerto John F. Kennedy.

Aunque la cifra de cancelaciones del día fue menor que las registradas previamente —más de 6 100 cancelaciones el lunes y alrededor de 11 600 el domingo, la mayor desde el inicio de la pandemia de COVID-19— sigue siendo un signo de los persistentes desafíos logísticos y climáticos que enfrenta la industria aérea.

Miles de viajeros continúan varados, muchos sin alternativas inmediatas de transporte. Las aerolíneas y autoridades han instado a los pasajeros a verificar el estado de sus vuelos antes de dirigirse a los aeropuertos, ya que las condiciones de hielo y nieve dificultan los despegues y aterrizajes y reducen la disponibilidad de tripulaciones y de personal en tierra.

Las consecuencias económicas también han comenzado a reflejarse, con reportes de pérdidas millonarias para las aerolíneas afectadas y complicaciones operativas que podrían prolongarse si las condiciones heladas persisten.
En resumen, esta tormenta invernal no solo ha detenido temporalmente importantes centros de transporte, sino que también ha demostrado la fragilidad de las operaciones aéreas frente a eventos climáticos extremos, afectando a millones de viajeros en todo el país.
