La madrugada de este sábado, un autobús de la línea Altamar, que viajaba de Ciudad de México hacia Huatulco, evitó un presunto asalto en la carretera costera, a la altura de Río Grande, en el municipio de Villa de Tututepec.
De acuerdo con testimonios de los pasajeros, alrededor de las 2:30 de la mañana el conductor observó conos colocados en plena carretera federal, una táctica utilizada para obligar a los vehículos a detenerse. Sin embargo, el chofer decidió no frenar, acción que habría evitado que el autobús fuera interceptado.

Tras avanzar, el vehículo comenzó a recibir pedradas en los costados, lo que provocó la ruptura de varios cristales y momentos de tensión entre los pasajeros, quienes se agacharon para protegerse. El autobús continuó su marcha hasta llegar a una gasolinera, donde había presencia policial, lo que permitió resguardar a los usuarios.

No se reportaron personas lesionadas, únicamente daños materiales en las ventanas. Hasta el momento no hay detenidos, y el tramo carretero continúa siendo señalado por usuarios como una zona de riesgo durante la madrugada.
