Oaxaca de Juárez, Oax.— Habitantes de la colonia Reforma realizaron una clausura simbólica de la construcción de una nueva plaza comercial y de entretenimiento en la capital oaxaqueña, ante la falta de información sobre los posibles impactos ambientales, viales y económicos del proyecto.
La protesta se llevó a cabo en el predio donde anteriormente operaba el hotel Misión de los Ángeles, espacio en el que actualmente se edifica el complejo denominado “Parque Oaxaca”. De acuerdo con datos oficiales, la obra contempla una inversión cercana a los 6 mil millones de pesos y está a cargo de la empresa Fibra Danhos, uno de los fideicomisos inmobiliarios más relevantes del país.

Durante la manifestación, vecinas y vecinos expusieron fotografías que evidencian la tala de árboles, daños estructurales en viviendas cercanas y afectaciones en la movilidad de la zona. Señalaron que no fueron consultados previamente y que, hasta ahora, no se les han presentado los estudios técnicos que avalen la viabilidad del proyecto.

Los inconformes expresaron su preocupación por el movimiento constante de maquinaria pesada, así como por el deterioro en las redes de drenaje sanitario y agua potable. Además, denunciaron daños en banquetas y otras áreas públicas. Aunque reconocen que la obra podría generar empleos —con estimaciones de hasta 3 mil durante la construcción y 4 mil permanentes—, consideran que existe opacidad en la información oficial.


Asimismo, advirtieron sobre la tala de árboles sin dictámenes visibles, por lo que exigieron acciones de reforestación inmediatas. “Los árboles representan vida, sombra y oxígeno para nuestra colonia”, subrayaron.
A la protesta se sumó la diputada local Martha Aracely Cruz, quien respaldó la exigencia de mayor transparencia y solicitó una reunión urgente con autoridades estatales y federales. Indicó que el tema será llevado al Congreso, destacando que la seguridad y el bienestar de las familias deben ser prioridad.


Cabe señalar que la construcción se ubica a escasos metros de un hospital del IMSS Bienestar, lo que ha generado molestias entre pacientes y familiares debido al ruido constante de las obras, que se prolongan por más de diez horas diarias.
Pese a las inconformidades, los trabajos continúan, mientras crece la demanda ciudadana por información clara y medidas que mitiguen los impactos en la zona.
