Ciudad de México. — El Gobierno federal presentó este miércoles una ambiciosa iniciativa de reforma electoral que propone cambios estructurales en el sistema político de México, incluyendo la elección directa de todos los integrantes de la Cámara de Diputados y la reducción del número de senadores en el Congreso de la Unión. La propuesta fue dada a conocer en la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum Pardo, quien destacó que el objetivo es hacer más transparente, eficiente y menos costoso el proceso electoral en el país.
Uno de los puntos centrales de la reforma es la modificación de la forma en que se integran las Cámaras del Congreso. La iniciativa plantea que la Cámara de Diputados mantenga 500 curules, pero que todos los diputados sean elegidos por votación directa, eliminando la práctica tradicional de listas plurinominales controladas por los partidos.

De estos 500, 300 se elegirían por mayoría relativa en distritos uninominales y 200 por un nuevo esquema de representación proporcional que incluye a los candidatos con mejores resultados no ganadores en sus partidos, espacios por circunscripción y ocho diputaciones para mexicanos residentes en el extranjero. Asimismo, se propone que el Senado pase de 128 a 96 escaños, con 64 por mayoría relativa y 32 por primera minoría.
La reforma también va más allá de la composición legislativa e incluye medidas para reducir el gasto público en procesos electorales. Según el documento, se busca una disminución aproximada del 25 % en los costos de las elecciones, incluyendo recortes presupuestales al Instituto Nacional Electoral (INE), a los partidos políticos, a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) y a los tribunales electorales.
En este sentido, se contempla la eliminación de duplicidades funcionales, la reducción de sueldos y bonos en altos mandos electorales, así como la disminución de regidurías municipales hasta un máximo de 15 por demarcación.
Otro componente de la iniciativa es el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización y transparencia, con acceso oportuno del INE a las operaciones financieras de partidos y candidaturas, así como la prohibición de aportaciones en efectivo y restricciones a bots y otras tecnologías automatizadas en redes sociales durante las campañas. Se busca, además, facilitar el voto de mexicanos en el extranjero, reducir los tiempos de radio y televisión por emisora en periodos electorales, y ampliar los mecanismos de democracia participativa, incluido el uso de tecnologías como el voto electrónico en consultas.

Entre los puntos sociales de la reforma, se incluye la prohibición del nepotismo, impidiendo que cargos de elección popular sean heredados entre familiares, y la prohibición de reelección consecutiva inmediata en todos los cargos de elección popular a partir de 2030.
El proyecto será enviado en los próximos días al Congreso de la Unión para su análisis y discusión. Aunque el Gobierno federal sostiene que estos cambios responden a una demanda ciudadana de mayor eficiencia y transparencia, la iniciativa enfrenta retos políticos importantes, pues requiere de mayoría calificada para modificar la Constitución, y varias fuerzas parlamentarias han expresado reservas sobre algunos puntos sustantivos de la propuesta.
