A tan solo cuatro días de las manifestaciones que se realizarán en diversas entidades y en la Ciudad de México con motivo del Día Internacional de la Mujer (8M), el repunte de feminicidios registrados en la última semana ha generado una profunda indignación y reavivado el debate sobre la violencia de género en México.
Entre los casos más recientes y emblemáticos se encuentra el de Ana Karen Nute Téllez, una joven de 19 años desaparecida desde el 28 de febrero en el Estado de México. Su cuerpo fue localizado este martes a un costado de la carretera Toluca–Tenango, con signos evidentes de violencia. Autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México detuvieron a Daniel “N”, conductor afiliado a la aplicación de transporte en motocicleta que abordó Ana Karen, como parte de las investigaciones por su presunta participación en este crimen.

Otro caso que ha conmocionado es el de Kimberly Joselin Ramos Beltrán, una joven de 18 años desaparecida el 20 de febrero, cuyo cuerpo fue hallado el 2 de marzo en una zona boscosa de Cuernavaca. La Fiscalía General de Fiscalía General de Morelos confirmó la identidad de los restos, mientras familiares y organizaciones exigen justicia por lo sucedido.

En el sureste del país, en Jiquipilas, otra mujer identificada como Amparo, de edad adulta mayor, fue asesinada el pasado domingo, presuntamente a manos de su propio nieto, también detenido por las autoridades.

Estos hechos ocurren en un contexto de creciente preocupación por la violencia contra las mujeres, cuando colectivos, activistas y sociedad civil intensifican sus demandas de justicia, seguridad y un alto a la impunidad con motivo del 8M.

Las protestas y movilizaciones programadas durante estos días buscan precisamente visibilizar estas problemáticas, exigir respuestas institucionales y reforzar la protección de los derechos humanos de mujeres y niñas en todo el país.
