Santa Cruz Mixtepec, Oax.— En una nueva escalada de tensión política en este municipio de la Sierra Sur de Oaxaca, el edil saliente, Erasto Martínez Ibañez, se resiste a reconocer y entregar el cargo a la persona que resultó electa de forma legítima en las recientes elecciones comunitarias. La ganadora, Micalina Gómez Sánchez, obtuvo más de 128 votos de diferencia sobre su contendiente —un margen claro que valida su triunfo—, pero hasta ahora no ha podido asumir porque Martínez Ibañez mantiene tomada la sede del ayuntamiento.

Ante este rechazo, la Secretaría de Gobierno de Oaxaca intervino y advirtió que se trata de un caso de violencia política de género. En conferencia de prensa, su titular, Jesús Romero López, calificó la actitud del expresidente municipal como intolerable y ordenó a la fiscalía iniciar un proceso penal. Además, anunció que ya se activaron medidas cautelares para proteger a Gómez Sánchez debido a amenazas de muerte en su contra.

Romero López subrayó que, en caso de ser necesario, se utilizará la fuerza pública para garantizar que la alcaldesa electa pueda asumir sus funciones. También indicó que Oaxaca no permitirá “ningún acto de violencia política de género, más si es cometido por autoridades municipales o cabildos”.

Este conflicto refleja una problemática más amplia en el estado: aunque este año decenas de mujeres resultaron electas —o designadas— como presidentas municipales, la resistencia de algunos ediles salientes pone en entredicho la transición democrática en municipios gobernados por sistemas normativos indígenas, como es el caso de Santa Cruz Mixtepec.

La comunidad y las autoridades estatales estarán pendientes en los próximos días para verificar que el relevo se concrete y se respete no solo la voluntad popular, sino también los derechos políticos y la seguridad de la alcaldesa electa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *