Un hombre identificado como Wilber A.C. fue sentenciado a 65 años de prisión tras ser declarado responsable del delito de abandono de personas en su modalidad agravada por homicidio calificado, en agravio de dos de sus hijos menores de edad, así como por abandono de personas en perjuicio de un tercer menor.
De acuerdo con las investigaciones, los hechos ocurrieron luego de que el ahora sentenciado quedara a cargo de sus tres hijos, de 9, 8 y 6 años de edad, en un domicilio ubicado en el municipio de Juchitán de Zaragoza. Sin embargo, el hombre se desentendió de sus responsabilidades de cuidado y protección, dejando a los menores en condiciones de abandono.

Ante la falta de atención y recursos básicos, los niños se vieron obligados a salir a las calles para intentar ganarse la vida vendiendo botanas en diferentes puntos de la ciudad, incluso en bares y zonas concurridas, sin la supervisión de un adulto.
Las autoridades informaron que, durante el proceso de investigación, dos de los menores fueron localizados sin vida en inmediaciones del municipio de El Espinal. Las indagatorias establecieron que la omisión del padre al no proporcionar condiciones mínimas de bienestar, alimentación y seguridad fue un factor determinante en los hechos que derivaron en la muerte de los niños.
Con base en las pruebas presentadas ante el tribunal, se dictó una pena privativa de libertad de 65 años, además del pago correspondiente por concepto de reparación del daño en favor de la víctima sobreviviente.
Este caso ha generado indignación social y vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes, así como la responsabilidad legal de quienes tienen a su cargo su cuidado y bienestar.
