El empresario y actor político de extracción morenista, Germán Simancas Bautista, fue designado como Consejero Financiero del Grupo Financiero Banorte, uno de los corporativos bancarios más importantes del país, con lo que consolida una trayectoria de casi tres décadas ligada al sistema financiero nacional.
El propio Simancas Bautista confirmó el nombramiento mediante un mensaje público en el que destacó el significado personal y profesional del nuevo encargo.

“Agradezco a Dios, a la vida y a mis padres por los principios de casa como la lealtad y el esfuerzo. Hace 28 años fui cliente… hoy consejero financiero. Crecí bajo el ejemplo de un gran banco… Banorte”, expresó.
La designación fue entregada por el licenciado Eduardo V. García y contó con el respaldo del equipo directivo encabezado por Carlos Hank Rohn, figura relevante dentro de la estructura corporativa del grupo financiero.
Trayectoria en el sector bancario
De acuerdo con su propia reseña, su vínculo con la institución inició como usuario de servicios financieros y posteriormente mantuvo relación con organismos como CANAFO y Bancrecer, hasta integrarse al entorno operativo de Banorte. En su nueva responsabilidad participará en tareas de planeación estratégica, evaluación de proyectos y análisis de crecimiento corporativo dentro del consejo financiero.
El cargo implica colaborar en la toma de decisiones relacionadas con inversión, expansión de servicios y fortalecimiento de la operación institucional, áreas clave en la gobernanza corporativa de un banco de alcance nacional.
Representación de la Mixteca
Originario de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, en la región Mixteca de Oaxaca, el nombramiento ha sido interpretado por sectores empresariales locales como un reconocimiento a la participación de perfiles regionales en espacios de alta dirección financiera.
Para diversos actores económicos de la zona, la llegada de Simancas Bautista al consejo financiero representa la presencia de un representante oaxaqueño dentro de un corporativo bancario de primer nivel, hecho que consideran simbólico para el empresariado mixteco, al evidenciar que trayectorias formadas fuera de los grandes centros económicos del país pueden acceder a posiciones estratégicas en el sistema financiero nacional.
