Oaxaca de Juárez, Oax. —A pocos días de la jornada de revocación de mandato programada para el 25 de enero de 2026, el proceso en Oaxaca se ha visto marcado por denuncias sobre la difusión de materiales y prácticas que podrían situarse al “al filo de la ley”, según reportes ciudadanos y medios locales.
El debate público y electoral en torno al ejercicio está siendo potenciado por la aparición de espectaculares y lonas en distintos puntos de la ciudad de Oaxaca, algunas ubicadas sobre la carretera 190 y frente a la 28 Zona Militar, que parecen indicar a la ciudadanía cómo marcar la boleta para apoyar la continuidad del gobernador en funciones.

Asimismo, en redes sociales y aplicaciones de mensajería se han difundido los llamados “acordeones”: materiales que presuntamente orientan a votantes sobre cómo emitir su voto, lo que ha generado inquietud entre observadores por la posibilidad de que se trate de una inducción no autorizada al sufragio. También circulan testimonios de conversaciones en grupos de WhatsApp donde se solicita a empleados públicos y trabajadores de dependencias gubernamentales reclutar personas para apoyar al actual gobernador, presuntamente a favor de que “siga en la gubernatura”.

La Ley de Revocación de Mandato para el Estado de Oaxaca establece que el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) e INE son los únicos organismos facultados para promover objetivamente este procedimiento, sin influir en las preferencias de la ciudadanía a favor o en contra de la revocación. Además, prohíbe la contratación de propaganda en medios con el objetivo de influir en la opinión de los votantes y el uso de recursos públicos para recolectar firmas o realizar acciones de promoción política fuera de los marcos legales.
El IEEPCO, además de difundir información oficial sobre lugares y fechas de votación, está obligado a organizar al menos dos debates con expertos para informar a la población; el primero ya se realizó el pasado 11 de enero de 2026.

En este contexto, actores políticos locales y ciudadanos han señalado que la revocación podría estar siendo influenciada por prácticas ajenas al marco jurídico, lo que ha generado un debate sobre la legitimidad y equidad del proceso. Algunos incluso han comparado este ejercicio con una simulación más que con un mecanismo democrático de evaluación, por lo que autoridades electorales y observadores seguirán de cerca el desarrollo de la jornada electoral y el cumplimiento estricto de la legislación vigente.
