Con el lema “Territorios que resisten y las ausencias que no se olvidan”, integrantes de la comunidad LGBTTTIQAPM+ marcharon en caravana por las calles de la ciudad de Oaxaca para exigir respeto a sus territorios, visibilizar los crímenes de odio, denunciar desapariciones y demandar garantías para una vida libre de violencia.

Entre colores, lentejuelas, carros alegóricos y expresiones artísticas, las y los participantes reclamaron justicia y recordaron que sus cuerpos siguen siendo blanco de violencias cotidianas. La movilización, que constituye la sexta marcha de la diversidad, partió de la Fuente de las Ocho Regiones y concluyó en la Plaza de la Danza, donde se realizó un mitin cultural y político acompañado por familiares de personas desaparecidas y víctimas de crímenes de odio.

Las consignas también exigieron respeto, igualdad, amor y comprensión. “Nos juzgan por cómo vestimos, hablamos o amamos; solo pedimos vivir dignamente”, expresaron participantes durante el recorrido.

Luisa Ochoa, coordinadora de la marcha, destacó que la resistencia nace desde los cuerpos y los territorios, especialmente para quienes han sido violentados, desplazados o silenciados. “Hoy salimos a nombrarnos y a decir que aquí estamos. Esta lucha viene desde las colectivas y desde quienes han tenido que huir o enfrentar violencias extremas”, señaló.

Urge tipificar los crímenes de odio en Oaxaca

Durante la marcha, Victoria Toledo, muxe gunaa y mujer trans, recordó que la visibilidad es un acto de valentía y memoria. Aunque Oaxaca es reconocido por avances en materia de diversidad, subrayó que no existe tipificación para los crímenes de odio, y que el transfeminicidio no está reconocido en la legislación estatal.

También denunció la falta de reconocimiento pleno de las identidades muxe e nguiu, especialmente en lo relacionado con el derecho a la salud sexual y reproductiva.

La asociación civil Trans-Difusión informó que entre 2024 y 2025 se registraron al menos 11 crímenes de odio contra personas de la diversidad sexual en Oaxaca. De acuerdo con organizaciones civiles, el 50% de estos delitos ocurrieron en el Istmo de Tehuantepec, mientras que la violencia contra mujeres trans aumentó 85% en el mismo periodo.

La marcha concluyó con un llamado urgente a las autoridades para garantizar justicia, reconocimiento legal y políticas públicas que protejan la vida y dignidad de todas las identidades.

Con información de Diana Manzo/IstmoPress.

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