Una valiosa pieza arqueológica originaria de Oaxaca regresó a territorio mexicano tras permanecer durante años en Portugal. Se trata de una urna funeraria zapoteca elaborada hace más de mil años en los Valles Centrales, que representa a Cocijo, la deidad de la lluvia y el trueno en la cosmovisión zapoteca.
De acuerdo con la información difundida por la Secretaría de Relaciones Exteriores, la restitución se concretó en la Embajada de México en Lisboa, después de que la pieza fuera asegurada por autoridades del Ministerio Público de Évora-Estremoz. La antigüedad de la urna ha sido estimada entre los años 600 y 1200 después de Cristo.

La autenticidad y procedencia de los objetos recuperados fueron confirmadas mediante estudios especializados, incluyendo una inspección realizada en 2025 por la arqueóloga mexicana Aline Lara Galicia, quien participó en el proceso de verificación del patrimonio cultural.
Además de la urna zapoteca, Portugal devolvió a México otros dos bienes arqueológicos: una figura femenina de barro asociada a la tradición de las Tumbas de Tiro de Jalisco y un vaso policromado perteneciente a la cultura maya, elaborado entre los años 600 y 900 de nuestra era. Las autoridades señalaron que las tres piezas habían sido extraídas ilegalmente del país.
La recuperación fue posible gracias a la colaboración entre instituciones mexicanas y portuguesas, en un esfuerzo conjunto para combatir el tráfico ilícito de bienes culturales y fortalecer la protección del patrimonio histórico.

Este hecho marca un precedente importante, ya que representa la primera ocasión en que Portugal restituye piezas arqueológicas a México, consolidando los esfuerzos diplomáticos y legales impulsados para recuperar objetos históricos que forman parte de la identidad y memoria de los pueblos originarios.
Con el retorno de esta urna funeraria dedicada a Cocijo, Oaxaca recupera una pieza de gran relevancia histórica y cultural, considerada parte fundamental del legado de la civilización zapoteca y del patrimonio arqueológico de México.
